De vuelta diagnosticando.
Bien, hace bastante tiempo que no escribía en este espacio, la verdad es que durante este año 2010 no he escrito mucho en relación al 2009, ya sea aquí o en cualquier otro sitio.
Para comenzar esta nueva etapa de escritos, me llamó mucho la atención una publicación en la tercera.com de Mahia Saracostti Schwartzman, una experta en desarrollo social de la mujer. El comentario como era de esperar se concentra lógicamente en el desarrollo legislativo de una nueva ley de post-natal para las mujeres, y creo que los puntos que se destacan son bastante importantes y correctos, pero como siempre me encuentro con el real vacio social y comunicacional de todo intento de política social, me refiero a la observación de las relaciones contractuales-sociales en las organizaciones donde cada mujer trabaja. Debido a esta observación poco clara, que se realiza en las organizaciones en nuestro país llevan a que el desarrollo legislativo tenga poco alcance y que la población finalmente termine poco contenta con las medidas del estado quien quiera que esté administrando a este.
El observar paralelamente la eventual interacción que puede tener una medida legislativa con el desarrollo organizacional permitirá una mayor optimización de estas intervenciones, ya que así es posible coordinar de forma coherente los lineamientos organizacionales con los legislativos. Pero el diagnóstico no solo debe quedar en esta parte, la participación de la organización en la interacción con los elementos legislativos deben comenzar por una intervención comunicacional de los públicos internos (mujeres trabajadoras en este caso) en el ámbito legal y la vinculación de este con los lineamientos organizacionales correspondientes. Si esto se ve dificultado, se hace más necesario y agudo el diagnóstico e intervención sobre la relación de ambos aspectos políticos. Deseo dejar claro que esta observación debería ser idealmente desarrollada por ambos actores sociales, público y privado.
El estudio y gestión sobre mujeres trabajadoras debe tener un fuerte desarrollo sobre el tipo de vinculo que generan las organizaciones con ellas, solo así será posible una optima gestión del desarrollo organizacional de ellas y del efecto estatal en relación a esto mismo y el beneficio social. No basta con destinar un presupuesto estatal para solo cubrir necesidades sociales con una perspectiva asistencial, el desarrollo estratégico al cual me refiero tiene directa relación con la oportunidad de determinar los aspectos motivacionales que en este caso pueden permitir a las mujeres volver luego del post natal a generar un mayor desarrollo organizacional, ocupándose principalmente de la nueva internación a las actividades laborales, intentando así buscar un verdadero equilibrio social.
Finalmente considero que la observación de la relación entre lineamientos públicos y privados que apunto en esta publicación desde la perspectiva de las Relaciones Públicas a nivel organizacional, permite una mejor coordinación de acciones de los lineamientos mencionados, encontrando una mejor intervención y desarrollo de la comunicación social sobre este tema. A largo plazo se perfila entonces esta política como una inversión más que un costo del estado.
domingo, 2 de mayo de 2010
domingo, 17 de enero de 2010
CAMBIO Y UNA VENTANA ABIERTA
Hoy es un día de cambio, hoy gracias a nuestros votos le torcimos la mano, a la historia gastada de la concertación. Con Piñera comenzará una etapa de nuevas visualizaciones de nación y cultura, una nueva visión de país.
Como este es mi espacio y en donde puedo escribir y señalar libremente sin tener a algún discrepante a mi lado sin dejarme terminar de exponer, deseo dejar dos mensajes a quienes puedan leer este blog.
Este es que el cambio no se hace gracias a una coalición, gracias a una persona, ambos elementos anteriores, deben ser complementados con las acciones de cada uno de nosotros como jóvenes y profesionales.
Viva el cambio, viva Piñera y VIVA CHILE.
Como este es mi espacio y en donde puedo escribir y señalar libremente sin tener a algún discrepante a mi lado sin dejarme terminar de exponer, deseo dejar dos mensajes a quienes puedan leer este blog.
Este es que el cambio no se hace gracias a una coalición, gracias a una persona, ambos elementos anteriores, deben ser complementados con las acciones de cada uno de nosotros como jóvenes y profesionales.
Viva el cambio, viva Piñera y VIVA CHILE.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Viendo por ahí y por acá
DEFINICIÓN DEL GRUPO DE MADRES, REPRESENTACIÓN SOCIAL Y SU RELEVANCIA EN LA INCLUSIÓN SOCIAL
Para que las madres de hijos discapacitados, logren instituirse en la sociedad y puedan generar una visibilidad frente a la sociedad, se necesita más que una aparición en los medios donde se muestren los elementos de su situación, así se hace necesario caminar hacia adelante en su determinación como grupo, a partir de su investigación particular , su cuantificación y eventual caracterización, se debe desarrollar un aspecto representativo que se contraponga a su estereotipo y en definitiva a las representaciones sociales, que se puedan generar a partir de sus características como género femenino y como madres de hijos discapacitados graves. Entonces es necesario que se comiencen a conjugar ambos componentes, el género y su situación social. El que estas mujeres no se encuentren determinadas como un grupo objeto de políticas gubernamentales, que entreguen una inserción socio-laboral, si bien es un aspecto perjudicial para el entorno del discapacitado, al momento de desarrollar una investigación en torno a ellas, esta situación aparece como una oportunidad de construcción social, encaminada a una inclusión social y laboral, optimizando de esta forma la calidad de vida de ellas y de su familia.
La inexistencia de una conceptualización como grupo, no solo demuestra que estas mujeres socialmente se encuentran excluidas si no que a la vez, entrega una visión del escenario poco representativo de una sociedad chilena, que posee según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) un 21,7% de población discapacitada, donde es evidente que el entorno de estas personas, que implica un alto grado de dependencia de este, se encuentra desfavorablemente observada. Cuando es observado, solo se realizan intervenciones de beneficencia desde el estado, alentando el desarrollo de un estereotipo que por orden lógico solo ha tenido la posibilidad de caer en esto, en un estereotipo, bajo una representación social pobre y poco precisa, ya que su observación es muy poco exhaustiva.
Para que las madres de hijos discapacitados, logren instituirse en la sociedad y puedan generar una visibilidad frente a la sociedad, se necesita más que una aparición en los medios donde se muestren los elementos de su situación, así se hace necesario caminar hacia adelante en su determinación como grupo, a partir de su investigación particular , su cuantificación y eventual caracterización, se debe desarrollar un aspecto representativo que se contraponga a su estereotipo y en definitiva a las representaciones sociales, que se puedan generar a partir de sus características como género femenino y como madres de hijos discapacitados graves. Entonces es necesario que se comiencen a conjugar ambos componentes, el género y su situación social. El que estas mujeres no se encuentren determinadas como un grupo objeto de políticas gubernamentales, que entreguen una inserción socio-laboral, si bien es un aspecto perjudicial para el entorno del discapacitado, al momento de desarrollar una investigación en torno a ellas, esta situación aparece como una oportunidad de construcción social, encaminada a una inclusión social y laboral, optimizando de esta forma la calidad de vida de ellas y de su familia.
La inexistencia de una conceptualización como grupo, no solo demuestra que estas mujeres socialmente se encuentran excluidas si no que a la vez, entrega una visión del escenario poco representativo de una sociedad chilena, que posee según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) un 21,7% de población discapacitada, donde es evidente que el entorno de estas personas, que implica un alto grado de dependencia de este, se encuentra desfavorablemente observada. Cuando es observado, solo se realizan intervenciones de beneficencia desde el estado, alentando el desarrollo de un estereotipo que por orden lógico solo ha tenido la posibilidad de caer en esto, en un estereotipo, bajo una representación social pobre y poco precisa, ya que su observación es muy poco exhaustiva.
domingo, 15 de noviembre de 2009
En relación a la discapacidad, es posible observar un número considerable de instancias de ayuda e intervención en este grupo de la sociedad. Pero ¿qué es lo que sucede con el entorno del discapacitado?, ¿qué sucede puntualmente con la madre de un niño discapacitado?, lamentablemente a esta última pregunta, podemos decir con fuerza, bajo una investigación que se realiza actualmente con mi compañera María Gabriela Catalán, que esta situación no es visible a nivel social ni a nivel gubernamental. Desde lo social, no es visible en aquel sentido donde cada ciudadano Chileno, pueda acceder a cuantificaciones y cualificaciones en relación al contexto en el cual estas mujeres deben vivir día a día con sus hijos, ya que culturalmente son ellas las que deben cuidar a sus hijos, y en muchos casos el padre de estos niños no está, o incluso estos mismos han caído en fuertes depresiones debido a la enfermedad de estos niños, lo cual les imposibilita generar acciones que les permitan optimizar la calidad de vida de su familia.
Lo más increíble y lamentable, es que desde instituciones estatales, se entregue el argumento de que estas mujeres no son "visibles" a nivel mediático, es decir que puedan ser vistas como un grupo en ejercicio de presión social o cualquier otra forma en la cual, a través de los medios el gobierno pueda verlas y conocer su situación. Así la inexistencia de investigaciones y resultados concretos en cuanto al entorno de estas mujeres, denota una relación muy poco vinculativa entre estado y este grupo social.
Su condición de mujeres, se vuelve invisible nuevamente, dejándolas excluidas de la sociedad, sin encontrar en las practicas de protección social un espacio puntual para ellas, en definitiva, solo existe protección social para los grupo que "mediáticamente" son visibles, entonces podemos hacer la pregunta, ¿donde están los reales caminos hacia terminar con las brechas de desigualdad?, ¿ bajo lo que tenemos ampliamente en los medios?, o ¿tan sólo responde a los problemas sociales que tanto el gobierno como las organizaciones detectan como tales y que al mismo tiempo les entrega beneficios políticos y económicos con velocidad?
Las reales vinculaciones organizacionales sociales, deben tomar a grupos como este, donde el descuido ético y administrativo es palpable, así de esta forma, tanto las organizaciones estatales como privadas, podrán aportar verdaderamente al sistema social, y al mismo tiempo encontrar beneficios de sus prácticas, sabemos que es parte de un objetivo del sistema organizacional, prevalecer en el tiempo, con sustento económico y político. Bien si en definitiva no es tan malo, pero que sea una única prioridad, y no desarrollar esfuerzos en conocer y actuar en conjunto a estas problemáticas, nos parece que no conduce a una evolución de nuestra sociedad, solo nos lleva a más decadencia del sistema, y por favor es tan simple como mirar a quien está a nuestro lado conocerlo y saber más de él. En el caso de las instituciones públicas, esta práctica podría ser un ejercicio concreto para alcanzar sus objetivos organizacionales, y no necesita de grandes inversiones a nivel investigativo, las universidades están llenas de estudiantes como nosotros, que desean conocer estas problemáticas y aportar desde cada una de las disciplinas soluciones novedosas y viables, pero es cosa de observar que a los jóvenes se nos dificulta la pista de gestión, es cosa de ver candidatos repetidos, que desean desde volver a legislar hasta gobernar. Empujemos el cambio nosotros, y quizás así abriremos nuestro campo de acción y voz.
Lo más increíble y lamentable, es que desde instituciones estatales, se entregue el argumento de que estas mujeres no son "visibles" a nivel mediático, es decir que puedan ser vistas como un grupo en ejercicio de presión social o cualquier otra forma en la cual, a través de los medios el gobierno pueda verlas y conocer su situación. Así la inexistencia de investigaciones y resultados concretos en cuanto al entorno de estas mujeres, denota una relación muy poco vinculativa entre estado y este grupo social.
Su condición de mujeres, se vuelve invisible nuevamente, dejándolas excluidas de la sociedad, sin encontrar en las practicas de protección social un espacio puntual para ellas, en definitiva, solo existe protección social para los grupo que "mediáticamente" son visibles, entonces podemos hacer la pregunta, ¿donde están los reales caminos hacia terminar con las brechas de desigualdad?, ¿ bajo lo que tenemos ampliamente en los medios?, o ¿tan sólo responde a los problemas sociales que tanto el gobierno como las organizaciones detectan como tales y que al mismo tiempo les entrega beneficios políticos y económicos con velocidad?
Las reales vinculaciones organizacionales sociales, deben tomar a grupos como este, donde el descuido ético y administrativo es palpable, así de esta forma, tanto las organizaciones estatales como privadas, podrán aportar verdaderamente al sistema social, y al mismo tiempo encontrar beneficios de sus prácticas, sabemos que es parte de un objetivo del sistema organizacional, prevalecer en el tiempo, con sustento económico y político. Bien si en definitiva no es tan malo, pero que sea una única prioridad, y no desarrollar esfuerzos en conocer y actuar en conjunto a estas problemáticas, nos parece que no conduce a una evolución de nuestra sociedad, solo nos lleva a más decadencia del sistema, y por favor es tan simple como mirar a quien está a nuestro lado conocerlo y saber más de él. En el caso de las instituciones públicas, esta práctica podría ser un ejercicio concreto para alcanzar sus objetivos organizacionales, y no necesita de grandes inversiones a nivel investigativo, las universidades están llenas de estudiantes como nosotros, que desean conocer estas problemáticas y aportar desde cada una de las disciplinas soluciones novedosas y viables, pero es cosa de observar que a los jóvenes se nos dificulta la pista de gestión, es cosa de ver candidatos repetidos, que desean desde volver a legislar hasta gobernar. Empujemos el cambio nosotros, y quizás así abriremos nuestro campo de acción y voz.
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